¿Cuál es la utilidad del portafolio en el proceso educativo?

    La sociedad actual es una fuente inagotable de generar información en grandes cantidades, siendo el sistema educativo incapaz de abarcar toda la información y experiencias educativas de las personas. Este fenómeno, ha provocado que las instituciones educativas tengan que buscar alternativas metodológicas que permitan recoger toda esta información, como los portafolios digitales, que como indican Barberà, Bautista, Espasa y Guasch (2006) son cada vez más utilizados, debido a su gran utilidad y buenos resultados.

    El portafolio es una herramienta integrada en el proceso de enseñanza y aprendizaje, que permite mostrar, evaluar y reconocer el proceso educativo de los estudiantes (Barberà et al., 2006). En este enlace podemos ver un video explicativo de lo que es un portafolio:

(Fuente: Canal pedagogía digital, 2016)

    Como hemos podido ver, el portafolio consiste en una colección de evidencias que tiene que recoger y plasmar el estudiante a lo largo de su proceso de enseñanza y aprendizaje. Estas evidencias permiten al alumnado demostrar su esfuerzo, progreso y logros, y el profesorado puede hacer un seguimiento de este aprendizaje (Gimenéz, 2007). 

    Las evidencias han de estar acompañadas de una reflexión del estudiante, que relacione la evidencia con el aprendizaje (Barberà et al., 2006). Esto favorece que la persona se detenga y observe en qué aspectos la actividad realizada o la evidencia plasmada está siendo útil para su propio aprendizaje, y así poder integrarlo totalmente y encontrarle un lugar en su propio proceso educativo, facilitando la dotación de sentido a lo que se hace y aprende. En este sentido, observo que el portafolio puede convertirse en una herramienta que motive al alumnado en su proceso de aprendizaje, ya que permite que participe en él y que sea quien regule los tiempos de asimilación de enseñanzas.

    El portafolio, no sólo consiste en plasmar lo aprendido, sino que también es una forma de evaluar, en la que participa el estudiante y recibe orientaciones del profesorado (Barberà et al., 2006). Esto permite que el proceso de aprendizaje sea un proceso construido principalmente por el estudiante, el profesor ya no es la figura central, sino que ahora es un acompañante y orientador de este, facilitando que los estudiantes sean autónomos y capaces de autoregular su proceso educativo.

    Por otro lado, la creación del portafolio facilitará que el estudiante aprenda a planificarse y autogestionarse (Barberà et al., 2006), convirtiéndose en una persona más autónoma en su proceso de aprendizaje y toma de decisiones. Favoreciendo que el estudiante, de una manera independiente, sea capaz de seguir y controlar su proceso de aprendizaje, convirtiéndose en un proceso más inclusivo, en el que cada persona puede llevar el ritmo adaptado a sus necesidades y circunstancias. 

    A continuación, presento un esquema en el que se resaltan las principales utilidades del portafolio:

(Elaboración propia, a partir de: Cairus, 2015)

    En conclusión, el portafolio digital es una herramienta que presenta numerosas utilidades y la cual se acerca al contexto del estudiante. Es una herramienta que era desconocida para mí y creo que puede ser muy útil durante, no sólo mi proceso de aprendizaje, sino también durante mi futuro proceso de enseñanza como docente. Es una herramienta que favorece el aprendizaje de forma autónoma, da utilidad a ese aprendizaje y permite autoevaluarse, para determinar si he aprendido y que he aprendido. Es una herramienta que probablemente utilice en mi futuro como docente, ya que considero que tiene muchos beneficios y aporta riqueza al proceso educativo. 

Recursos:

Barberà, E., Bautista G., Espasa, A. y Guasch, T. (2006). Portafolio electrónico: desarrollo de competencias profesionales en la Red. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento, 3 (2), 55-66.

Cairus, D. (2015). Portafolios del alumno y el docente. Presentación Prezi. Recuperada de https://prezi.com/sgut7_jz92bu/portafolios-del-alumno-y-docente/.

Giménez, F. (2007). Diseñando un buen portafolio digital. Mosaic, 61. doi: https://doi.org/10.7238/m.n61.0741.

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